El plástico PET y nuestro entorno
El plástico PET (tereftalato de polietileno) es uno de los materiales más utilizados en el mundo, especialmente en envases de bebidas y productos de consumo diario. Su popularidad se debe a que es liviano, resistente y económico. Sin embargo, cuando no se gestiona adecuadamente, puede convertirse en un problema ambiental significativo.
En nuestro entorno, el PET desechado sin clasificación adecuada termina en calles, ríos o rellenos sanitarios, afectando ecosistemas y tardando cientos de años en degradarse. Esta acumulación no solo impacta el paisaje, sino también la calidad del suelo y del agua.
A diferencia de otros plásticos, el PET es altamente reciclable. Cuando se separa correctamente, puede transformarse en nuevos productos como envases, fibras textiles, materiales de construcción o artículos de uso cotidiano. Este proceso reduce la necesidad de producir plástico virgen, disminuye el consumo de recursos naturales y reduce emisiones contaminantes.
En COMULASI promovemos la recuperación y valorización del plástico PET como parte de un modelo de economía circular. Creemos que cada residuo puede convertirse en una oportunidad si se gestiona de manera responsable.
Separar, clasificar y entregar el PET para su reciclaje es una acción sencilla que genera un impacto positivo en la comunidad y el medio ambiente.
Porque cuando reciclamos, demostramos que todo está interconectado.